lunes, 30 de enero de 2012

Sufrí abusos cuando era pequeñita, tan pequeñita que a mi hija le queda poco para llegar a esa edad en la que empezaron, por lo menos a la edad en la que mi memoria pudo ubicarlos hace ya casi tres años.
Tendría yo unos dos años y medio, no muchos mas y fue mi abuelo paterno el que trastocó parte de mi vida. Y digo parte porque la otra se encargaron de rematarla mis progenitores.
No guardo recuerdos nítidos, la mayoría aparecen borrosos y en color sepia como las fotografías antiguas, pero cada vez que hago que vengan a la mente mi cuerpo recuerda las sensaciones que llegaba a tener, las cosquillas, la turbación que me embargaba en el momento. Nunca conseguí entender como empezaba ni como terminaba solo ocurría, nada mas.
Pasaba en su casa, con mi abuela de cómplice, sin hacer nada ya que se supone que estaba ciega y sorda pero después de mucho pensar, cuando estuve obligada a ello por la terapia, entendí que tenía que saberlo porque ella conocía a su marido y sabía de lo que era capaz. Pasaba en mi casa, con mis padres ausentes sin preocuparse de nada aún sabiendo (mi padre) que esta persona era peligrosa con niñas a su alcance, sabía que podía ocurrir lo que a mi me pasó pero tampoco hizo nada. Y mientras pasaba yo no hacía nada.
Recuerdo negarme una vez, creo que fue la última ya que después de esa edad no tengo ningún recuerdo mas pero ya era mayor, unos 10 u 11 años.
Es dificil recomponer una historia cuando no tienes todos los datos, todas las imagenes y yo no las tengo, no se si porque no las he querido buscar o porque ya tengo tan claro que pasó que ya no necesito saber mas.
Las únicas imágenes que tengo son las mismas, tanto en su casa como en la mia, yo delante de él mientras me metía mano de cintura hacia abajo, me acariaba, no recuerdo que introdujera ningún dedo, solo se divertía tocándome.
Aún hoy sigo sintiéndome culpable por "disfrutar" con ello porque no recuerdo que fuera traumático, que me obligara, que me pegara. Supongo que en ese momento, cuando no sabes lo que está bien o mal, no te importa que te hagan cosquillas aqui o alla. No tenía ni idea de lo malo de todo esto hasta que tuve mis primeras relaciones sexuales ya que mi memoria olvidó todo lo relacionado con los abusos durante 10 años y lo vino a recuperar cuando menos lo necesitaba. No recordé nada, ni siquiera durante el entierro de este señor! Ahora lo pienso y me parece increíble que mi cabeza lo guardara creyendo que de esa manera me evitaría un daño. Un propósito encomiable aunque siento decirte, memoria, que no sirvió para nada bueno ya que he cogido la manía de olvidar todo lo malo que me pasa, de no enfrentarlo y, en consecuencia, sigo teniendo miedo de muchas cosas que debería tener superadas.
Es difícil vivir con esta experiencia por muy asimilada que la tengas, siempre te viene a la cabeza algún recuerdo, alguna sensación, ..... todo lo perdido por el camino. Mi infancia, mi adolescencia, mi autoestima, ....
Poco mas que contar, una pequeña historia parte de un todo no muy agradable de recordar, una historia normal de una persona menos normal de lo que a ella le gustaría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario