viernes, 4 de marzo de 2011

Hoy no es un buen día

No se muy bien cómo empezar esta entrada, solo necesito desahogarme.
No soy nada habilidosa con las palabras y muy perezosa en cuanto a extensión de texto, pero hoy tengo que intentar tranquilizarme y dejar de llorar porque no es para tanto.
No es para tanto que tenga que volver a currar, todo el mundo curra, no es para que me pase el dia, y el finde, jodida y angustiada.
No quería oir esas palabras sueltas formando esa frase maldita, pero lo he oido todo y me ha dado asco y ganas de vomitar y yo me pregunto, cómo puede ser que hayan jugado conmigo de esa manera? cómo puede ser que me hayan dado esperanzas cuando no había ninguna?
No he pensado en otra cosa desde que cogí la baja, desde que les comuniqué mi necesidad de irme al paro y no  pusieron ninguna pega, no había ninguna traba.
No merezco yo que me sean sinceros?, se han cagado en mi, otra vez, y yo les he dejado. He confiado, y ha sido un acto de fe pero me he equivocado, solo quería pensar que otra vida era posible e iba a ser genial. Yo con mi niña tooooodo el día, disfrutando de la vida sin tener que ir a esa puta cárcel, a ese lugar donde la gente te manipula e insulta como quiere, a ese sitio donde mis compañeros no pueden levantarse de la cama sin sentirse mareados y con ganas de vomitar, con esos abusos de poder constantes que te hacen sentir una mierda desde que entras.
No quería yo tener esa vida porque ahora que Flavia está en mi mundo ella es lo primero, la necesito cerca porque soy adicta a su sonrisa, gesto que solo veré cuando llegue de trabajar, a eso de las 19.30 si el maldito transporte se porta como debe, desde las 7.00 de la mañana que salgo de casa, y entraré en mi hogar con mono de niña, pasare el día pensando nada mas que en ella y pensando que podríamos estar en buena compañía si no fuera porque unos señores han decidido tratarme como un numero, no como una persona.
No es justo, pero yo no he tenido mucha justicia en mi vida, nunca he sentido que, de todo lo que tengo, me lo hayan regalado, no, que va, lo he peleado y ahora que me queda? Una mierda de curro, con una mierda de sueldo y de ambiente, a tomar por culo de mi casa y donde se van a reir en mi cara cuando me vean aparecer el lunes. Eso es lo que me va a quedar, porque ese trabajo absorbe la poca energia positiva con la que puedo contar.
No quiero hablar con nadie de esto porque no me apetece escuchar "que cabrones, que mas les daba, te lo podian haber hecho y no les ha dado la gana" no quiero sentirme como una victima, no quiero sentirme como una niña indefensa que no sabe aguantar los palos, no quiero oir que no he hecho lo suficiente para que me hagan caso, no quiero ver como la gente me dice, sin hablar, "ya te lo dije".
Cómo puede ser posible que, de 34 años, solo haya tenido un año de felicidad plena?
Quizá deba quedarme embarazada otra vez y volver a sentir el amor moviéndome las entrañas y a Flavia disfrutando de ello conmigo.

1 comentario:

  1. te entiendo perfectamente.

    Yo me negué a trabajar hasta hace poco tiempo. No podía separarme de él. No quería que el día de mañana dijera que lo crió su abuela en lugar de su madre.

    Lo cierto es que no puedo darte mas que mi apoyo moral. Sirve de poco, pero tal vez esos momentos que estés con tu hija sean mas intensos si cabe.

    Dos besos: uno para ti y otro para tu hija desde el averno.

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