Fui una niña muy muy feliz y muy muy querida por mis padres, me sentía arropada y segura, me apoyaban en todo lo que quería iniciar.
Fui una adolescente que supo disfrutar de sus amistades, de las relaciones esporádicas, que se lanzó a todo lo que le apetecía enormemente, que estudio lo que le apasionaba.
Fui una mujer realizada totalmente, tanto profesional como personalmente, feliz, creativa, apasionada, sin miedo a vivir ni al que dirán.
No hay comentarios:
Publicar un comentario